Un 66% de los directivos españoles creen que el crecimiento de su empresa dependerá de su capacidad para liderar la "transformación digital"


Dentro de la literatura del management y los Recursos Humanos han surgido una serie de conceptos que se han ido poniendo de relevancia en los últimos tiempos. Transformación, digital, cambio,... son palabras que monopolizan la nueva esfera de acción de los negocios actuales.  

Pero una vez conscientes de que la situación a la que nos enfrentamos no se asemeja en nada a lo vivido hasta ahora, llega el momento de saber qué elementos son necesarios integrar en la ecuación para alcanzar éxito en la empresa. No es ninguna simpleza que haya que tomarse a la ligera. Cómo señala el portal CEPYME NEWS:

“(...) alrededor del 80 % de los procesos de transformación que las empresas están impulsando, requieren una alta o muy alta dedicación humana en la adopción e implementación de nuevas tecnologías y de nuevas maneras de trabajar, para alcanzar los resultados que de ella se esperan”. 

Todo este esfuerzo que desde la empresa tiene que ejercerse responde a unos motivos concretos relacionados esencialmente con el contexto social y productivo de la organización, y que implica tanto la relación de los empleados en la empresa, como con respecto a otras personas vinculadas con el sector. Existen una cantidad de variables innumerables que impactan en este proceso de transformación digital. Sin embargo podemos señalar algunos factores claves como:

  1. La capacidad de resilencia que posea el negocio en su adapatación a las nuevas derivas del mercado hacia nuevos hábitos de consumo por parte de los consumidores. 

  1. El nivel de desarrollo y madurez de la industria donde la organización esté operando. 

  1. El giro local, medio o global que la organización decida tomar. 

  1. Y uno de los más importantes: la capacidad de ordenar y cambiar de los managers y los líderes dentro de una situación de caos. 

A pesar de la ingente cantidad de factores que pueden intervenir en la deriva de la transformación organizacional, podemos señalar al menos cinco elementos fundamentales que potencian las probabilidades de alcanzar el éxito. 

Entender la transformación. ¿Por qué necesitamos afrontar este cambio? El nivel de sensibilización de la organización respecto al proceso de cambio es un factor fundamental para consolidarlo. Es fundamental que toda la organización entienda el por qué y el para qué de todas esas transformaciones, con independencia de quién sea el encargado de dirigir dicho proceso. Por eso, ser capaz de transmitir la esencia del cambio es fundamental para convencer y liderar al resto de la organización, piedra angular sobre la que debe pivotar el resto de variaciones a emprender.

Protagonismo colectivo. Además de creer en en la repercusión positiva del cambio y comprender las motivaciones que lo sustentan, es necesario hacer partícipe de manera activa a la organización al completo. De forma contraria, dirigir este proceso desde una posición unipersonal puede producir efectos perjudiciales para el propósito principal (llevar a buen puerto el proceso). 

Introducir nuevas competencias. Un modelo nuevo requiere nuevas formas de pensar y afrontarlo; diferentes perspectivas desde las que visualizar el desarrollo del asunto, comportamientos inclusivos, capacidades alternativas… 

Saber cómo hacerlo. El cambio requiere una hoja de ruta organizacional distinta, que incluya a la tecnología dentro de los planes de acción. No es posible llevar a cabo este proceso sin la intervención de la tecnología como elemento dinamizador del nuevo contexto. Un factor que deja de entenderse a su vez como fin para comenzar a considerarse un medio para seguir produciendo más tecnología. Tecnología, en definitiva, que genera más tecnología. 

Reforzar. En relación a lo dicho anteriormente, se hace fundamental dar continuidad a la transformación a través de mecanismos de seguimiento y evolución, a través de los cuales se da cuenta del logro de los objetivos planteados. 

Según las últimas encuestas, el 66% de los CEOs españoles están convencidos de que su participación y liderazgo es imprescindible para hacer frente al cambio tecnológico de nuestros días. Sin embargo, estos mismos estudios también revelan que un 58% de estos líderes no tienen claro su papel en el proceso.   

Si bien el rol del director debe aparecer al frente, abanderando un papel activo y visible en esta transformación, dicho elemento imprescindible tiene que ser comprendido y matizado. Siendo ell liderazgo en sí mismo un rasgo humanamente falible, tal vez necesite ser revisado de nuevo con el fin de encontrar claridad en su significado.